Universos ParaLelos

Haciendo del universo un lugar más anodino desde 1988.

26 sept. 2011

El pequeño Álex se hizo mayor. Ahora es un GANGSTAH.

Gñéééééé. LOL.

En una semana cargada de incertidumbre económica y bursatil, creo que todos podemos convenir con acierto que hablar de Álex Lequio es mucho más interesante. Y esta es una verdad tan cierta como decir que Messi es retrasado mental. Pero vamos al lío, que en realidad no lo es tanto.

¿Quedaba alguien a estas alturas que pudiera pensar que aquel repelente infante que mordía micros con saña siciliana pudiera acabar fundando empresas o viviendo del sudor de su frente? La realidad, la bella realidad, es que cuando tu querida madre se ha merendado todos los rabos posibles hasta que se ha hecho (más) rica por no tener ningún talento (aunque ya lo era gracias a la constructora de papá), sus hijos pueden explotar, precisamente, su total falta de talento, compensándolo con arreones de VISA.

En verdad, me encanta ver infraseres y sus vidas, sobre todo si es a golpe de hip-hop. Aunque quizá estoy equivocado, y este temazo tiene mucho flow.






Lo cierto es que me temía algo incluso bastante peor. Eso si, tantos años en una escuela pija bilingüe para que luego tenga el nivel de inglés de Juanmi Mercado.

4 sept. 2011

La pena

Me dirijo a vosotros en esta noche calurosa, en que la gente que mola está en la calle, en los restaurantes, en las casetas, en los garitos, en las antros de moda dándolo todo mientras que vosotros (y por consiguiente, yo) os parapetáis tras la pantalla. Con una mano en el ratón y la otra en la polla. A veces ni eso. Los más tristes no tienen ni un gintonic muy frío que llevarse a la boca y beben cerveza rancia marca Leader Price o Paladín a la taza. Tú, que me lees, eres un fraca. Te cambiarías por la gente que ahora mismo va de un local a otro, o que está viajando a un lugar de puta madre, o que está follando con su novia como un señor. Tú, no. Tú tienes la tele de fondo, Henemijos Híntimos en el peor de los casos, dos pantallas abiertas en tu navegador (una de ellas con cerdadas) y, de las cinco mujeres que has visto en pelotas en tu vida, cuatro probablemente se apellidaban como tú ¿O tal vez no? Quizá te la suda la gente que se pone guapa para salir de fiesta, los locales de moda, ir de cena con amigos y/o tener una novia a quien regalarle cositas monas. Quizá no encajas en los cánones sociales y prefieres que un tipo de 43 años, barrigudo y con barba, a quien respetas como reputado máster del barrio, te llame para jugar una partida de Magic THE GATERING de la hostia en lugar de irte a una fiesta en una piscina llena de chatis, con toda esa gente frívola, de plástico y sin valores ni conversación.

Las reuniones multitudinarias de gilipollas bailando y los estupefacientes son lo normal, lo comunmente aceptable, lo socialmente correcto. Ahora mismo a bote pronto podría colgar videos de media centena de subnormales que lo demuestran. Danzan al son de un iphone con altavoces acoplados repitiendo el estribillo cansino en su acento aldeano y tabernario, enseñan el escote y llevan un cubata de plástico en la mano. Los cuelgan sin pudor alguno en sus facebooks, están ahí, no me lo invento. Es lo que la gente hace para divertirse. Y supongo también que la diferencia entre ser un top con glamour o un tirado cualquiera es si la compañía de juergas son una pléyade de siliconadas hasta el culo de coca y presentadores de la tele o cuatro aficionados del Real Valladolid.

Esto apesta a resentimiento, ¿verdad? El de alguien que se pudre en casa delante de unos apuntes garabateados. Ese soy yo a día de hoy. Pero y qué, este es mi blog, y digo lo que me sale del nurzo.

Mañana será otro día.

O no.




[Thanks to PL]